365 días después de que Afición Xerecista obrara el milagro


Se cumple un año del desbloqueo federativo que evitó la probable desaparición del Xerez

El mundo del fútbol, sometido a tantos y constantes cambios, tiende a arrojar al pozo del olvido a todo aquel que no se codea con la gloria y, en este caso, los títulos deportivos. Esta desmemoria balompédica se ceba en muchas ocasiones con aquellos que trabajaron en silencio, lejos de los focos y la mayor parte del tiempo río arriba; dicho de otro modo, remando siempre a contracorriente.

Hace justamente un año y una semana, las constantes del Xerez CD se detenían. El Deportivo había entrado en coma, por primera vez en setenta y dos años el equipo no podía presentarse a un partido oficial. Temporadas atrás, aquel fantasma había acechado en altas horas de la madrugada a los azulinos, pero la lucha por conciliar el sueño caló bien hondo en el epílogo de un mes de agosto que nunca olvidará la fiel infantería xerecista.


Sin embargo, unos idealistas empedernidos encabezados por Juan Miguel Becerra que se agrupaban bajo una asociación llamada Afición Xerecista, acompañados siempre de Juan Luis Gil y los Hools XCD, hicieron de lo utópico un motivo más por el que luchar y mantuvieron el equilibrio sobre la cuerda del precipicio. Los apoyos llegaron desde todos los rincones de la península, especialmente de la ribera del Manzanares, y el conjunto azulino fue capaz de reunir bajo la campaña #SOSXerez los 130.000€ que permitieron salir a competir en la segunda jornada ante la UB Lebrijana.

365 días después del milagro y tras finalizar a causa de la pandemia una temporada complicada que solventó la Comisión Xerecista, todo ha cambiado para mejor. Los seguidores azulinos tienen motivos para soñar con llegar a recuperar el terreno perdido y las arterias de la ciudad vuelven a transportar sangre xerecista a cada una de las familias que deciden libremente volver con su equipo. Porque no hay nada más libre que volver al sitio en el que te vieron crecer. 

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