Los supuestos escenarios en caso de prolongarse la crisis sanitaria


Desde aplazar la Eurocopa hasta cancelar las competiciones nacionales

La crisis del coronavirus ha generado una gran incertidumbre también en el ámbito deportivo. Después de pensar que los partidos se celebrasen a puerta cerrada y acabar optando por paralizar la competición, resulta prácticamente imposible que la liga pueda reanudarse en dos semanas observando los precedentes de otros países afectados como Italia.

El primer factor a tener en cuenta en esta coyuntura es la Eurocopa 2020. La UEFA exige a las respectivas Federaciones que no se disputen competiciones nacionales mientras se desarrolla el torneo internacional. Uno de los supuestos sería aplazar la Eurocopa al 2021, lo que permitiría prolongar la competición hasta el 30 de junio, fecha en la que jugadores y técnicos cumplen sus respectivos contratos. En caso de adoptarse esta medida, todos los partidos deberían jugarse por la noche para no incumplir la norma de protección de futbolistas respecto a las altas temperaturas propias del periodo estival.

En el caso de que la emergencia sanitaria se dilate más de lo esperado, un hecho nada improbable, la RFEF tendría que plantearse dar por finalizadas todas la competiciones amparándose en el artículo 188, el cual aclara que "en casos de fuerza mayor o circunstancias excepcionales se podrían suspender total o parcialmente las competiciones”. De hecho, se ha creado una comisión en la Española para estudiar todas las opciones posibles y, en ese supuesto, establecer un criterio para determinar los equipos campeones y aquellos que ascenderían y descenderían. 


No hay precedentes de temporadas que hayan finalizado de forma prematura en el fútbol español. Lo menos tedioso sería otorgar ascensos y descensos a los equipos que ocupasen respectivas plazas tras la ultima jornada, aunque despertaría innumerables quejas entre los más perjudicados al restar tantos puntos por disputarse. También podría darse por válida la clasificación existente al fin de la primera vuelta. El Xerez mantendría la categoría en ambos casos al encontrarse en el 17º puesto en ambas circunstancias, una posición inmediatamente superior a la de descenso.


Sea como fuere, sería imposible contentar a todo el mundo. Es por ello que otra de las vías que contempla el organismo nacional de fútbol es que no hayan descensos. En ese caso, ascenderían únicamente los mejores clasificados y obligaría a aumentar los puestos de descenso de cara al año venidero para contrarrestar la sobrepoblación que existiría en todos los grupos.

Otra tesitura, aunque menos probable, sería dejar desiertas de manera excepcional todas las competiciones. Esta medida evitaría conflictos entre los implicados a la hora de decidir ascensos y descensos, aunque perjudicaría sobre todo a los primeros clasificados y obligaría a la RFEF  a responder ante el desembolso en vano realizado por lo clubes en la presente campaña.

Las opciones son múltiples y la dificultad mayúscula. No obstante, en caso de que la pandemia obligase a retrasar más tiempo el campeonato, el 'plan A' de la RFEF es celebrar todas las jornadas restantes fijando tres partidos por semana en caso de ser necesario y sin descartar que todos se jugasen a puerta cerrada.


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