ÚLTIMA HORA

jueves, 13 de junio de 2019

Cómo hemos cambiado...

  (Fotografía de Diario de Jerez)

Diez años después de la efeméride no son pocas las cosas que han cambiado

Como si de la canción de Presuntos Implicados se tratase quisiera introducir este escrito. Las cosas han cambiado sobremanera en estos diez años, tanto que si muchos de nosotros hubiésemos tenido la oportunidad de firmar aquel contrato del 13 de junio de 2009 con su correspondiente letra pequeña, especificando el descalabro que supondría aquel hito en un futuro, indudablemente habríamos hecho añicos el documento. Pero sucedió. Y lo disfrutamos con todas nuestras fuerzas. Cuántas lágrimas derramamos... Cuánto júbilo derrochamos... Cuántos "olés" entonamos a los cuatros vientos de Chapín. La avenida Chema Rodríguez jamás sintió tanta felicidad unida y a buen seguro recuerda nostálgica las tardes de gloria que vivió de la mano de aquel club que, a día de hoy, solo puede ver una vez al año y como un mero pasajero más. Nos confiesa que le echa muchísimo de menos. Dice que a pesar de ver muchas caras conocidas cada catorce días, nada es como antes... 

Metafóricamente hablando, la melancolía que sufre dicha avenida se ha cebado con nosotros en más de una ocasión. Aunque, una década más tarde, podemos afirmar que no todo ha ido a peor. Cada gota de emoción que cubrió nuestro rostro en esos días oscuros ha reforzado el amor incondicional que sentimos por nuestro equipo. Cada fracaso sufrido nos hizo darnos cuenta de la importancia que tienes en nuestra vida. Cada duda que tuvimos nos sirvió para comprender que hemos seguido el camino correcto. Y, aunque muchos hayan querido arrebatarte el pulso, cada piedra que te tiraron nos hizo darnos cuenta de lo vivo que estábamos.

El 13 de junio de 2009 tocamos el cielo, pero, el 28 de mayo de 2017 volvimos a soñar después de tanto tiempo de ostracismo. Éramos menos, la presión acústica era más baja, pero el sentimiento era más fuerte, más sincero. 
En estos diez años, a pesar de haber cambiado tanto, hemos seguido haciendo lo mismo. Hemos continuado a tu lado. Cada domingo nuestro corazón seguía latiendo a mil por hora a sabiendas que volveríamos a verte. Cada viaje realizado ha contribuido a forjar esa amistad entre aficionados que envidian las más resistentes familias. El fútbol nos ha demostrado que, al igual que la vida, no es nada fácil, pero nos ha enseñado que solo aquellos que nunca se rinden son dignos de enfundarse la azulina con ese orgullo tan característico que nos diferencia de las demás hinchadas. 
No hay rendición para ese guerrero herido que busca recuperar su honor. No hay rendición para esa familia que madruga cada mañana para llevar el pan a la mesa de su casa. No hay rendición para quienes briegan con las más crueles de las enfermedades. Tampoco hay rendición para los xerecistas; porque nos hemos tatuado en nuestros corazones esa frase que tan bien resume nuestro cometido: "Insistir, persistir, resistir y nunca desistir".

Volveremos.
Por Carlos López

2 comentarios:

  1. ¡Enhorabuena por la efeméride y por el artículo! Se ve que está escrito con el corazón.

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  2. Que lindo artículo que resume perfectamente el sentimiento y amor por un club que sigue muy vivo, y que gracias a ese amor incondicional superará todas las barreras y adversidades que se pongan por el camino! Enhorabuena!! Arriba Xerez Club Deportivo!!

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