No todo te lo compro


La medida adoptada por los jugadores, quienes abogaron por no completar sendas jornadas de entrenamientos debido al retraso que mantienen en sus respectivas nónimas, no ha dejado indiferente a nadie. Desde el seno de la entidad no ha sentado para nada bien esta "huelga" que protagonizaron los miembros de la primera plantilla. Las consecuencias no han tardado en llegar. A pesar de respaldarse en hechos exclusivamente deportivos, todos especulan con que la justificación expuesta por Antonio Montero `Nene´ en sala de prensa, quien decía que "sus hombres tenían su motivo para no entrenar", le ha llegado a costar el puesto. Por si no era suficiente, ayer destacó la ausencia de hasta seis pesos pesados del equipo en el que fue la primera sesión de Antonio Calle. Los damnificados son los que algunos catalogan como "principales amotinadores": Fran, Salas, Sanjuan, Alberto del Río, Sergio Narváez y Pedro Carrión.

En todo tema de debate se presentan variedad de opiniones. Se comenta por un lado que la decisión de plantarse en los entrenamientos, al adeudarse tan solo un mes en una categoría tan modesta como esta, es una medida excesiva. En el recuerdo está la postura que adoptaron los futbolistas de la pasada campaña que, a pesar de llevar siete meses si cobrar, optaron por diferenciar aspectos económicos de deportivos y mantener con hazaña su plan habitual de trabajo. Enfrente están quienes piensan que la culpabilidad es exclusivamente del que establece un plan de pago sin tener la seguridad de poder cumplirlo. De una manera u otra, lo verdaderamente cierto es que aquí los afectados son unos jugadores que, al igual que todos nosotros, tienen una familia que alimentar y están en todo su derecho de establecer la decisión que buenamente consideren oportuna. Lo que no tienes ni pies ni cabeza es que, al más chabacano estilo de "a ver quién la tiene más larga", el paradero de los hombres citados anteriormente sea una verdadera incógnita.

En coyunturas de este calibre la figura que más sufre es nuevamente la del aficionado, que no es más que un espectador que observa perplejamente como a este circo le siguen creciendo los enanos. Se vendió que el equipo lucharía por ascender y no ha sido así. Se vendió que se adquiriría un campo en propiedad (Don Bosco) para custodiar a la cantera y albergar partidos, tampoco ha sido así. Ahora se vende que se trabaja para mantener el bloque y reforzarlo de cara al siguiente curso y, lejos de cumplirlo, se despide al entrenador y entra en peligro la continuidad de los futbolistas con más galones en el vestuario. Las demás cuestiones puedo pasarlas por alto pero esta última ya no te la compro. ¿Es razonable soportar todo esto sin rechistar por el simple hecho de ser de los pocos qué se atreven a gestionar este club? No cabe la más mínima duda de que, al margen de una peor o mejor gestión, sin la presencia del grupo encabezado por Luis Oliver probablemente hoy ni siquiera estaríamos hablando de nuestro equipo. No obstante, no por ello hay que tolerarlo todo. Porque a todos nos enseñaron de pequeños que cuando las cosas se hacen, hay que hacerlas bien...
Por Carlos López




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