Como más duele

                      (Fotografía de Antonio Labrador)

Dos goles psicólogos privaron al Xerez CD de sumar los tres puntos ante el CD Gerena

Hasta el rabo todo es toro. El Deportivo dejó escapar nuevamente dos puntos cuando prácticamente saboreaba la victoria. Un excesivo alargue de cinco minutos propició que los sevillanos firmaran tablas en la que fue la última acción destacable del choque.

Comenzó a las mil maravillas el encuentro para los intereses de los pupilos de Nene Montero. En la primera acción de peligro llegó el gol inaugural gracias a un gran testarazo de Salas a la salida de un córner.
El prodigioso arranque azulino pudo tener mayor premio cuando Sergio Narváez intentó sorprender a Marco en el lanzamiento de una falta directa que se marchó por escasos centímetros.
Los rojinegros, que vestían de blanco en la mañana de hoy, eran conscientes de la necesidad de apretar cuanto antes en el intento de rescatar algo positivo de La Granja; y lo hicieron de lo lindo en los últimos minutos del primer periodo.
Fue desde el punto penalti, tras la entrada de Raúl Fernández sobre Jesús Vega en la zona de castigo, cuando Tore establecía nuevamente la igualada en el marcador. Primer golpe psicológico que asestaron los de Cachola.

El guion del segundo acto sería prácticamente idéntico al de los primeros cuarenta y cinco minutos. Los locales comenzaron con un énfasis que propició que Alberto Fernández obligara a sacar a relucir la mejor versión de Marco en lo que parecía un gol casi cantado. Controlaba el juego el Xerez aunque no terminaba de materializar sus llegadas. Alberto Fernández y Carrión probarían fortuna sin mayor éxito. Todo se puso cuesta abajo cuando Amin, en un nuevo saque de esquina, aprovechó un mal despeje del guardameta rival para hacer lo que parecía el tanto de la sentencia.

Cuando se saboreaban los tres puntos, Montaño se aprovechó de un despeje muerto de Fran al disparo de Checa para frustrar a la parroquia jerezana en un minuto tan doloroso como el 94. El autor del empate fue expulsado en la celebración y Pedro Carrión gozó en el último suspiro de una oportunidad que desperdició chutando al muñeco.

De este modo, el rey de los empates volvió a sumar un nuevo punto que no hace más que acercarle un pasito más a una tranquilizadora permanencia que le abstenga de sobresaltos en el tramo final de temporada.
Por Carlos López

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