Lío en La Granja



El Xerez Club Deportivo rozó la heroica en un partido que estuvo marcado por la nefasta actuación del colegiado

Cuando en un encuentro en el que se han anotado cinco tantos el protagonista es el colegiado, y encima no por primera vez, es que algo no marcha bien. El árbitro onubense Álvaro Suárez Juan, aquel que birlara la victoria del Xerez contra el Écija con un penalti sacado de la manga, volvió a demostrar que no está preparado para dirigir los encuentros de una categoría en la que debuta esta temporada. Perjudicó a ambos conjuntos y perdió totalmente el control del choque, provocado una ira aún mayor en una grada que ya estaba irritada.

El partido de ayer fue una nueva prueba de que en el fútbol no es para nada recomendable sacar conclusiones antes de tiempo. Bien pueden reiterarlo los jugadores del Betis Deportivo, que tras verse con los tres puntos en el bolsillo con el 0-3 que reflejaba el marcador en la segunda mitad, finalizaron la contienda suplicándole el triunfo al cielo, y al linier, que anuló en el 94´ de manera errónea el que era el gol del empate.

Las bajas con las que contaba Nene Montero condicionaron un envite en el que se echó demasiado en falta la presencia de Sergio Narváez en la medular. Aún así, el Xerez, que hacía debutar en el once inicial a los recién incorporados Chata y Alberto Fernández, generó el primer aviso tras una internada del propio Chata, de los más destacados del Deportivo, que Asier no concretó a la hora de rematar de espuela.
Replicaron los verdiblancos de la manera más hiriente posible. Rodri centró desde la banda derecha un balón que Irizo cabeceó al fondo de las mallas, aprovechando que Fran se encontraba adelantado.

El Betis Deportivo mantuvo una posesión absoluta del balón durante los primeros 45 minutos. Este  hecho provocó que al Xerez le costara un mundo merodear el área rival, pero cuando lo hacía ponía en serios aprietos a la zaga heliopolitana. En el 22´ llegó la mas clara de los azulinos después de una magistral asistencia de Chata que Pedro Carrión no pudo aprovechar en el uno contra uno.

La primera acción polémica llegó cuando Amin le robó legalmente la cartera a Rodri y el colegiado invalidó la acción, privando así al atacante tinerfeño de plantarse solo ante Sergio Tienza. El guardameta sevillano tuvo que esforzarse a fondo cuando su compatriota Julio le comprometió en exceso con una cesión que pudo costarle el empate. De la posible igualada al tanto de la traquilidad. Irizo, que recibió un buen pase de Nané, volvió definir de maravillas ante Fran al aprovechar una imprecisión de Amin.

La segunda mitad, que estuvo marcada por la positiva reaparición de Alberto Del Río, comenzó de igual manera que la primera. Los jerezanos comenzaron avisando con una falta botada por Piñero que Asier definió muy cerca del poste. A los pocos minutos, el Betis tuvo la opción de aumentar su ventaja con un penalti provocado por Dani Jurado sobre Rodri. Rober González marcó pero el trío arbitral lo anuló debido a una `paradinha´ del autor, entregándole el balón al Xerez. Entró en juego la apreciación del colegiado ya que, como marca el reglamento, en este tipo de casos el penalti será anulado y el ejecutor amonestado si "el lanzador hace una finta habiendo ya finalizado la carrera (solo se permiten durante el transcurso de la misma)".
Aún así, el equipo de las trece barras consiguió encarrilar el encuentro con un tercer tanto; "hat-trick" de Irizo. Abreu lanzó en corto una falta directa a la que el punta le pegó con todo y fusiló a Fran.

Cuando parecía que el partido estaba visto para sentencia, un dudoso penalti de Diego sirvió para que Asier recortara distancias. Los cambios, en concreto las retiradas de Rodri y Rober, hicieron mella en los de La Palmera, que perdieron así el control del esférico. La sorpresa fue mayor una vez que el colegiado decretase otra nueva pena máxima, la tercera del choque, que Amin aprovechó para meterle el miedo en el cuerpo a los de José Juan Romero y aupar a los suyos a realizar una remontada que minutos antes parecía una utopía.

En un ataque de orgullo, los xerecistas encerraron al Betis en los últimos compases y tuvieron la igualada en una jugada en la que David Narváez cabeceó fuera el centro de Asier. La locura llegó en el tiempo de descuento una vez que el línea anulara el tan ansiado tanto del empate por un inexistente fuera de juego, obra de Salas.


A partir de ahí todo fue un despropósito. Desde la actitud de unos aficionados que reprocharon de malas maneras la acción al linier, desencadenando una momentánea suspensión del encuentro, hasta la incomprensible actitud del entrenador del filial bético, quien al más puro estilo hooligan participó de lleno en una tangana de la que ninguno saldrá bien parado. Y es que casi con toda probabilidad estos hechos traeran consecuencias negativas por parte de la RFEF.
Para mayor escarnio, un grupo de energúmenos que no representan a ninguna de las dos escuadras, apedrearon el autobús del Betis provocando la rotura de la luna lateral.


Diez minutos después de la interrupción, el árbitro decidió reanudar el partido para acabar señalando el final antes de que se cumpliera el alargue establecido. La inmerecida derrota corta la racha que mantenía la parroquia xerecista de ocho partidos consecutivos invictos y puede acarrear un castigo mayor en los próximos días.
Por Carlos López







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