Crónica de un descalabro


Los hechos acontecidos ayer en los instantes finales del Xerez - Betis Deportivo están causando un revuelo mediático del que el conjunto azulino ha querido mostrar su más profunda repulsa.

El gol erróneamente anulado a Asier en el minuto 93 desencadenó la injustificada ira de un sector de aficionados que reprocharon alteradamente la decisión al línea haciéndole un flaco favor a su equipo. Dicho motivo provocó que Álvaro Suárez Juan, encargado de dirigir el choque, decidiera suspender el partido a escasos minutos de la conclusión para posteriormente acabar reanudándolo sin permitir que se cumpliera el alargue en su totalidad.

La situación se tensaría aún más cuando los integrantes de la plantilla bética denunciaron una agresión que supuestamente sufrió el joven futbolista Rodri, quien mostró cierta actitud provocativa en la cancha, en el túnel de vestuarios. Un alteradísimo José Juan Romero irrumpió en la caseta xerecista recriminado dicha acción al más puro estilo hooligan. El entrenador del Betis Deportivo se dejó llevar por el bochorno presenciado y perdió los papeles hasta el punto de ser un miembro más de la tangana y no presentarse a declarar ante la prensa local.

Cuando todo parecía haber acabado, se rozó el descalabro cuando un grupo reducido de personas, a las cuales no se ha logrado identificar,  que se encontraban en las inmediaciones del Polideportivo de La Granja, apedrearon el autobús del filial bético provocando la rotura de la luna lateral. Lo cierto es que medio centenar de miembros siguieron el partido en la vía pública desde las vallas de fuera de las instalaciones, por lo que pronosticar la autoría de tales hechos es cuanto menos arriesgado. Los integrantes del Betis denunciaron lo sucedido mediante redes sociales causando el revuelo propiamente establecido.

De esta manera, el Xerez Club Deportivo vio manchada nuevamente su imagen a causa de unos energúmenos que deben acarrear con las consecuencias correspondientes y aguarda con temor una más que probable sanción por parte de la RFEF. La entidad azulina ha aclarado mediante un comunicado que “rechaza cualquier tipo de violencia y continuará haciendo todo lo posible para seguir fomentando los valores y la nobleza del deporte dentro y fuera del terreno de juego. Lamentamos profundamente lo ocurrido ayer con el autobús visitante y volvemos a pedir cordura y sensatez a todos y cada uno de los responsables de tal despreciable acción”.

En la conclusión del envite, pudimos apreciar imágenes que distan bastante de todo el revuelo generalizado a causa de aquellos que no representan los valores que comparten dos clubes señores como el Xerez Club Deportivo y el Real Betis Balompié. La violencia es violencia, y el fútbol es fútbol. No intenten unir unos términos que son totalmente opuestos entre sí.
(Manuel Aranda para Diario de Jerez)
Por Carlos López





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