Al borde del precipicio



Preocupante derrota del Xerez Club Deportivo ante la UD Los Barrios en El Torno.

Peligro a la vista, la herida comienza a supurar. El Xerez encadenó su segunda derrota consecutiva y se coloca a un solo punto del descenso. Mañana comienza una de las semanas más decisivas de la temporada y no queda otra que pasar página cuanto antes y pensar en la final del domingo ante el CD Guadalcacín, precisamente lo que nadie quería que pasara.

Los del Campo de Gibraltar, que estuvieron en todo momento aupados por el medio centenar de aficionados desplazados, demostraron desde el primer minuto ser conscientes de lo que se estaban jugando.

Pirulo, en un mano a mano, y Copi, prácticamente a puerta vacía, demostraron las intenciones de su equipo cuando aún no habíamos sobrepasado el primer cuarto de hora.

La imprecisión era la nota dominante del partido, ya que las pérdidas y balonazos eran frecuentes. Una genialidad de Guille, que chutó desde el centro del campo, puso en pie a los xerecistas presentes en el Municipal que veían como el cuero impactaba en la cruceta.

Como cabe esperar de dos conjuntos que se juegan tanto, la tensión le ganó la partida al fútbol y las ocasiones de gol brillaban por su ausencia. La segunda mirad comenzó como la primera, con una llegada visitante. Zamora reaccionó bien al aviso de Copi. El Xerez intentaba hilvanar sus jugadas por bandas, una de estas a punto estuvo de ser aprovechada por José Vega, que remató de chilena.

Un barullo dentro del área, precedido de un fuera de juego no señalado, le sirvió al conjunto barreño para adelantarse en el marcador y comenzar el partido que querían, el que traían estudiado desde casa. Como cualquier otro equipo haría, la Unión Deportiva comenzó a perder tiempo e intentar desquiciar a una parroquia local, que cuanto más avanzaba el cronómetro, más nerviosa estaba.

Intentó reaccionar desde el banquillo "El Pirata" dando entrada a Juanito Benítez, segundo máximo goleador del equipo, pero nada daba resultado. Isra gozó de la última ocasión clara de los suyos en el tiempo de descuento, con una falta desde la frontal que se marchó desviada.

Caras largas y de preocupación en El Torno tras la conclusión del choque. No podía ser de otra manera, el Xerez lleva toda la temporada sufriendo y deberá seguir haciéndolo hasta el final. De no ser así, no estaríamos hablando de este equipo. Un equipo que ha jugado en el que es su séptimo campo como local. Una plantilla que ni siquiera goza de unas condiciones mínimas para preparar los encuentros. Una ciudad, Jerez, que en su mayor parte se muestra impasible hacia el maltrato que sufre un equipo que celebra su 70º aniversario. Una Delegación de Deportes, que además de haber sido invitada a asistir al encuentro, ni siquiera tuvo el decoro de contestar. Pese a todo, la locura de esos 500 fieles que siguen amando a este escudo y esos guerreros que defienden la elástica azulina, impedirá que se consume un descenso que podría suponer un punto y final en los anales del club. No hagan planes para el domingo que viene, nos vemos en el Fernández Marchán.

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