No consigue levantarse


Al Xerez Club Deportivo se le escapó la victoria en el último a cuenta de un penalti más que dudoso

Cuando no es por el mal juego o la mala suerte, es por la labor del colegiado. Todos estos factores dan como resultado que el Xerez acumule ya siete jornadas sin conocer el triunfo. Y es que el margen de reacción con el que cuenta los azulinos cada vez es menor.

El Écija Balompié, otro de los gigantes dormidos de la categoría, tuvo un inicio fulgurante. Miguel birló como quiso a todo aquel defensor que se cruzó en su camino para hacer el 0-1 en la primera que tuvo. Minutos después fue Barragán quien tuviera en sus botas la oportunidad de aumentar distancias con un remate a placer que estrelló en el lateral de la red.

Hizo falta un error visitante para que los jerezanos se despertaran y este vino en forma de cesión. Sergio Narváez se topó con la barrera y el rechace lo cazó Juan Benítez para firmar la igualada.

A partir de ese instante las fuerzas se equilibraron y el partido se convirtió en un correcalles. Lo seguiría intentando el bueno de Juan Benítez con una doble ocasión que desbarató el ex xerecista Miguel Guerrero. Replicaría Santi Luque, insaciable durante los 90 minutos, con un contragolpe que a punto estuvo de significar el segundo tanto.

La tónica de la segunda mitad sería muy parecida a la de la primera parte. El Écija era quien intentaba crear juego pero se topaba con las arrancadas de un Xerez que fue quien más mérito hizo para ganar. El insaciable Pedro Carrión pudo marcar uno de los golazos del año con una chilena que sacó un defensor sobre la línea de gol. El más destacado en la tarde de ayer, Juan Benítez, pudo hacer el segundo en una doble ocasión que desbarataron Cote y Ocaña una vez que el guardameta ya había sido superado.


Se lo estaba mereciendo el Xerez y, a raíz de un balón parado, llegaría el premio a la insistencia. Sergio Narváez, que tiene un guante en su pierna, puso un centro medida a la cabeza de un Pedro Carrión que protagonizó su primer gol de la temporada.


Celebraban los presentes de La Juventud la presumible victoria a falta de pocos minutos para el final, pero nadie contaba con el factor sorpresa del colegiado. El onubense Álvaro Suárez señaló un inexistente penalti de Piñero sobre Migue en el que es el enésimo error arbitral que sufre la parroquia xerecista. El capitán azulino, Isra, llegó a declarar tras la conclusión que la plantilla cree "que los árbitros están perjudicando al equipo". Lo cierto es que Joselu no desaprovechó la pena máxima y empató la contienda en la que fue la última acción destacada del encuentro.

Nueve jornadas y nueve puntos. Números que para nada se acercan a las pretensiones de un equipo que aspira a estar entre los cuatro mejores del grupo. Tiene trabajo por delante Nene Montero, que deberá pedir algún que otro refuerzo en la parcela ofensiva, para lograr revertir la situación.
Con todo lo citado anteriormente, la cita del próximo domingo en Gerena se antoja como la primera final de un equipo que necesita una victoria como el comer para reencontrar sensaciones.
Por Carlos López

Comentarios