El placer de hacer frente a la adversidad


La septuagenaria historia del Xerez Club Deportivo ha demostrado en una innumerable multitud de ocasiones que la adversidad, en lugar de resultar letal, es el mejor pretexto al que el conjunto azulino puede aferrarse a la hora de realizar grandes hazañas.

Una vez más el destino parece querer dificultar la labor de un equipo que, en escasos días, afrontará el que posiblemente sea el duelo más sonado del curso. La caótica situación institucional que atraviesa la entidad, que no sabe si contará con entrenador para tan importante cita, y los escasos recursos con los que afontará el duelo, ya que hombres importantes como Carrión y Quirós no serán de la partida, hacen que ni siquiera el más opitimista se atreva a vislumbrar un desenlace positivo de la historia. Pero nada más lejos de la realidad, porque la fiel y "masoquista" afición azulina, curtida en mil y una decepciones, es en estos casos cuando más fuerte se hace y demuestra la mayor virtud que les atesora, que no es otra que la de saber luchar hasta la extenuación.

El orgullo y la unión que muestran los seguidores azulinos en las más complicadas tesituras es la mejor medicina con la que el club cuenta para hacer frente a las arduas coyunturas. Si algo caracteriza a los afines de la entidad es que no temen a nada ni a nadie, porque de poco pueden asustarse aquellos xerecistas que han hecho de la resistencia hacia la adversidad un modelo de vida. Y es que esa es la esencia del Xerez Club Deportivo.

Ahora más que nunca...
Por Carlos López


















































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